Envuelto en mentiras,
conviviendo en soledad,
necesitado de tus besos.
En esta fria habitación
donde mis huesos claman al cielo
por no tener el calor de tu cuerpo,
mi vida se marchita.
Estoy cansado de ser el triste recuerdo de lo que pudo haber sido y no fue, de ser uno mas en tu cuenta, que me trates como otro mas de esos idiotas que de ti solo querian tu cuerpo, otro de esos miserables que te engañaron y mintieron, que te dañaron sin razón. Pareciera que no te importa el amor, a pesar de cuanto predigas es el centro de tu vida. Espero que ahora alcanzas tus sueños, vivas tus fantasias y nunca más despiertes de ellas. Espero que por fin duermas tranquila, que te despierte cada mañana el beso que a mi me niegas, pero has de saber que jamás ninguno de esos besos tendrán el amor que yo te quise dar.
Pido cada mañana por que seas afortunada, por que te haya sonreido la suerte, por que él sepa valorar lo perfecta que tu eres, que sepa devolverte tu entrega en justa medida; rezo por que no sea otro idiota más. Te quiero y te sigo queriendo, aunque eso ya no importe, aunque el corazón me duela y aunque no entienda al destino, te amo princesa.
martes, 13 de abril de 2010
Suscribirse a:
Comentarios (Atom)